Se prevé que esta mezquita, ubicada en el distrito periférico de Meinau, en Estrasburgo, ocupe finalmente 16.000 metros cuadrados y esté flanqueada por dos minaretes de 36 metros de altura. Sin embargo, la construcción aún no ha concluido debido a problemas de financiación.
El proyecto, es impulsado por la Confederación Islámica del Millî Görüş (CIMG), una federación de origen turco con presencia en varios países europeos.
Iniciado en 2017, el complejo incluye una sala de oración principal para miles de fieles, minaretes de 36 metros de altura y espacios educativos y comunitarios, todo con una arquitectura inspirada en la tradición otomana.
El complejo, tendrá un coste estimado de unos 32 millones de euros. Al completarse, superará en tamaño a cualquier otra mezquita del continente y se convertirá en un símbolo visible del islam en el corazón de Europa, a pocos kilómetros del Parlamento Europeo.
El proyecto generó una fuerte polémica en 2021, cuando el Ayuntamiento de Estrasburgo, gobernado por los ecologistas, aprobó una subvención de 2,56 millones de euros.
La decisión fue criticada duramente por el Gobierno francés, que la consideró una injerencia extranjera y un apoyo al «islam político».
La Justicia anuló la ayuda en 2022, y la asociación promotora retiró la solicitud. Desde entonces, el financiamiento proviene exclusivamente de donaciones privadas de fieles y campañas en redes, que han recaudado millones de euros en pocos días, informó La Gaceta.