La cesión del polideportivo Barrientos en Medina del Campo el pasado 20 de marzo para la celebración del fin del Ramadán por parte de la comunidad musulmana del municipio ha vuelto a desatar un conflicto PP-Vox.
La decisión ha sido duramente cuestionada por la concejala de Vox Atenea Santana, mientras que el equipo de Gobierno del Partido Popular defiende que se actuó conforme a la normativa vigente y en igualdad de condiciones que con cualquier otra asociación.
Desde Vox, la concejala Atenea Santana ha denunciado que “un pabellón deportivo se ha convertido en mezquita”, subrayando que no se trata de un “rumor sino de un hecho confirmado por el propio Ayuntamiento durante el último pleno municipal”.
La edil ha cuestionado los criterios aplicados para autorizar el uso del espacio público y ha puesto el foco en si se ha respetado la neutralidad institucional.
Durante su intervención, Santana preguntó expresamente quién concedió el permiso y bajo qué condiciones, así como si el Consistorio considera compatible este tipo de actividades religiosas con el carácter público de las instalaciones municipales.
Según denuncia su grupo, estas preguntas aún no han recibido respuesta por escrito.
Frente a estas acusaciones, el portavoz del Ayuntamiento de Medina del Campo, Luis Carlos Salcedo, ha defendido con rotundidad la actuación municipal. Según explica a EL ESPAÑOL Castilla y León, la cesión del polideportivo responde “a un procedimiento habitual en el que una asociación legalmente constituida solicita un espacio público y, si existe disponibilidad, se le concede sin discriminar por el tipo de actividad”.
“Se ha hecho como con cualquier otra asociación”, asegura Salcedo, quien rechaza que exista un trato de favor.
Además, considera que la polémica tiene más que ver con el origen de los solicitantes que con el procedimiento en sí. “La trascendencia que se le quiere dar está en ese trasfondo de ser inmigrantes”, apunta.
El portavoz popular también ha subrayado que el Ayuntamiento no puede denegar el uso de un espacio si se cumplen todos los requisitos legales.
“Como institución pública, si todo está en regla, no podemos hacer otra cosa”, afirma. En este sentido, insiste en que el mismo trato se aplicaría a cualquier colectivo, independientemente de su naturaleza, incluyendo asociaciones religiosas de otro signo.
Como elemento anecdótico, Salcedo ha destacado que el recinto fue devuelto “en perfectas condiciones”, incluso “más limpio que antes de su uso”, según comentarios de personal vinculado al centro educativo que comparte instalaciones con el polideportivo, informó El Español.