El Papa León XIV ha calificado su paso por Argelia como “un viaje y una visita verdaderamente bendita”. Así lo expresó este 15 de abril de 2026, poco después de despegar de Argel rumbo a Yaundé, en Camerún, durante un breve saludo a los periodistas que lo acompañan en este viaje apostólico por África.
En menos de quince minutos de conversación informal a bordo del Airbus de Ita Airways, el Pontífice agradeció el trabajo de los cerca de 70 medios presentes y compartió su entusiasmo por los dos días intensos vividos en el país norteafricano, tierra natal de San Agustín y escenario de la primera visita de un Papa a Argelia.
“Una hermosa oportunidad para seguir tendiendo puentes y promoviendo el diálogo”, resumió León XIV, visiblemente emocionado. Dirigió un agradecimiento especial a las autoridades argelinas por su generosidad y respeto, incluso poniendo a disposición una escolta durante el sobrevuelo del espacio aéreo. “Es una muestra de la bondad del pueblo y del Gobierno argelino hacia la Santa Sede y hacia mí personalmente”, señaló.
También tuvo palabras de gratitud para la Iglesia católica local, “pequeña pero muy significativa”. Recordó las visitas realizadas el 13 y 14 de abril a la Basílica de Notre-Dame d’Afrique en Argel y a la Basílica de San Agustín en Annaba, sobre la colina que domina la ciudad y las ruinas de la antigua Hipona. Para el Papa, estos momentos tuvieron “un fuerte valor simbólico”.
El Pontífice subrayó la actualidad del legado agustiniano: “La invitación a buscar a Dios y a buscar la verdad es un mensaje que tanto necesitamos en el mundo contemporáneo, para creyentes en Jesucristo y para cada persona”.
Uno de los momentos más significativos del viaje fue la visita a la Gran Mezquita de Argel. Allí, León XIV recordó cómo, “a pesar de las diferentes creencias y formas de rezar, podemos convivir en paz”. “Promover esta imagen es algo que el mundo necesita hoy”, afirmó, y añadió que este testimonio puede seguir ofreciéndose junto con el resto del viaje apostólico, que continuará en Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
La visita a Argelia, enmarcada en un viaje apostólico de once días por cuatro países africanos, ha dejado un mensaje claro: el diálogo respetuoso y la búsqueda de puentes entre culturas y religiones siguen siendo posibles y necesarios en un mundo marcado por divisiones.
Un relato breve pero cargado de esperanza que invita a mirar con optimismo los pasos que aún quedan por recorrer en este continente, informó Exaudi News.