La Justicia francesa pronunció ayer al mediodía una pena que deja en muy mal lugar al mayor fabricante de cemento del mundo. El Tribunal de París declaró culpable a Lafarge Holcim de haber financiado al grupo terrorista 'ISIS', así como a otras dos organizaciones terroristas en Siria entre 2013 y 2014.
Esta multinacional franco-suiza ha sido castigada con la multa máxima contemplada por la legislación gala: 1,12 millones de euros. «Se trata de unos hechos de una gravedad extrema», destacó la jueza, Isabelle Prévost-Desprez, durante el dictado del veredicto del primer juicio en Francia por financiación del terrorismo por una empresa.
La corte condenó a Bruno Lafont, que era el presidente y director general de Lafarge en el momento de los hechos, a seis años de cárcel y una multa de 225.000 euros. Su abogado ha considerado que la aplicación inmediata de la pena «no estaba justificada» y ha anunciado que pedirá la liberación provisional de este empresario, de 69 años.
Además de la empresa —ya la habían sancionado en Estados Unidos con una multa de 778 millones de dólares por este mismo caso— y del que fuera su presidente entre 2007 y 2015, los jueces declararon culpables a los otros siete acusados. Todos ellos habían ocupado cargos relevantes en la francesa Lafarge, que se convirtió en 2014 en el número uno mundial del cemento tras fusionarse con la suiza Holcim. Las penas oscilaron entre siete años y uno y medio entre rejas, así como multas de entre 225.000 y 20.000 euros. Christian Herrault, exdirector general adjunto del grupo, también salió esposado de la sala, después de que lo hubieran condenado con cinco años de prisión y una aplicación inmediata de la pena, informó ABC.