La agresión israelí continúa golpeando el sur de Líbano con nuevos bombardeos y víctimas, mientras aumentan las presiones diplomáticas para alcanzar un alto el fuego y avanzar hacia negociaciones entre las partes.
Las autoridades sanitarias libanesas informaron de 2.020 muertos y 6.436 heridos en bombardeos registrados en distintas regiones del país desde el pasado 2 de marzo. Entre las víctimas mortales figuran 248 mujeres, 165 niños y 85 miembros del personal médico y de rescate.
En este contexto, el miércoles se registró la jornada más mortífera desde el inicio de la guerra. Según el balance oficial libanés, una intensa oleada de ataques israelíes causó al menos 357 muertos en un solo día y más de 1.200 heridos.
Los bombardeos alcanzaron numerosas zonas del país, incluidos barrios de Beirut. Israel afirmó que en esa operación murieron 180 combatientes de Hezbollah.
Aunque Estados Unidos e Irán anunciaron una tregua el martes, Israel sostiene que ese alto el fuego no incluye a Líbano.
En medio de la escalada, el sábado el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amenazó con una mayor intensificación del conflicto en Líbano y afirmó que Israel solo aceptará negociar si Hezbollah se desarma y se alcanza un acuerdo de paz duradero.
En un discurso grabado difundido esta semana, Netanyahu aseguró que Líbano buscó recientemente abrir canales de negociación directa “como resultado de la fortaleza que demostramos”, informó TRT.