El Ayuntamiento de Murcia ha denunciado el incendio provocado que ha calcinado durante la madrugada de ayer viernes, 10 de abril, el monumento floral en honor a las tres religiones abrahámicas instalado en la Plaza de Europa.
La estructura, que integraba una cruz cristiana, una media luna islámica y una estrella de David, había sido colocada a principios de mes con el objetivo de conmemorar la convivencia histórica de estas religiones en la ciudad con la celebración de la XXVI edición del Festival Tres Culturas, convirtiéndose en el centro de una tensa polémica política días antes de ser destruida por las llamas.
Los hechos ocurrieron en torno a la 1:30 de la madrugada, apenas unos instantes después de la multitudinaria llegada de la Sardina a la ciudad en plena celebración de las Fiestas de Primavera. En ese momento, el centro de Murcia se encontraba todavía a rebosar de miles de personas que acompañaban el desfile. La rápida intervención de los Bomberos de Murcia logró sofocar el fuego en apenas quince minutos, evitando heridos o daños en los edificios colindantes, aunque la carga simbólica del acto ha generado conmoción entre los asistentes que aún celebraban el festejo.
El monumento se encontraba en el centro de la polémica política y social desde el momento de su instalación. Bajo el lema de la convivencia y tolerancia, el consistorio pretendía homenajear las raíces de la ciudad con la celebración de este festival internacional que se celebra a lo largo del mes de mayo, pero la presencia de la estrella de David y la media luna junto a la cruz cristiana despertó el rechazo de sectores conservadores en plena Semana Santa.
El concejal de Vox en el Ayuntamiento de Murcia, José Mariano Orenes, fue uno de los más beligerantes al respecto, denunciando a través de sus redes sociales que, en plena Semana Santa, el equipo de Gobierno del PP había decidido “diluir nuestras tradiciones y símbolos para no molestar a nadie”. En un mensaje cargado de odio, Orenes calificó la iniciativa de “complejos, cobardía y renuncia”, sentenciando que “Murcia no tiene que pedir perdón por ser lo que es”, informó el diario.es