El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer lunes en rueda de prensa que todo Irán "puede ser aniquilado en una noche" y que eso podría suceder "el martes por la noche", en referencia al ultimátum que dio a Teherán para reabrir el martes el estrecho de Ormuz. Agregó que las fuerzas estadounidenses pueden arrasar todos los puentes y plantas energéticas en "cuatro horas”.
"El país entero (Irán) puede ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo", aseguró el republicano en una comparecencia ante los medios en la sala de prensa de la Casa Blanca para explicar la operación que permitió el rescate, en territorio iraní, de los dos tripulantes de un caza F-15 estadounidense derribado el viernes por Teherán.
"Tenemos un plan, gracias al poderío de nuestras fuerzas armadas, que prevé que todos los puentes de Irán serán destruidos a medianoche, mañana por la noche, que todas las centrales eléctricas quedarán fuera de servicio", dijo en rueda de prensa. "Y todo eso se hará en cuatro horas, si queremos", añadió. "Cada puente será arrasado y cada planta de energía quedará fuera de servicio, ardiendo, explotando y sin poder volver a utilizarse jamás", amenazó.
Expertos en derecho militar y la ONU alertan que el plan de Donald Trump de bombardear puentes y centrales eléctricas en Irán viola el derecho internacional.
Aunque el mandatario afirma no temer represalias legales, especialistas subrayan que atacar infraestructura civil esencial es un crimen de guerra. Mientras la Casa Blanca justifica la medida como un ataque a los "opresores", juristas advierten que la destrucción de servicios críticos causaría daños civiles desproporcionados e ilegales.