En el municipio sevillano de Aznalcóllar se esconde uno de los vestigios más curiosos y desconocidos del pasado islámico andaluz. Se trata de la zawiya de Aznalcóllar, un edificio de origen medieval que ha logrado sobrevivir durante siglos y que hoy, lejos de su función original, forma parte del cementerio municipal como capilla.
Un edificio islámico único en Andalucía
La zawiya fue construida en época islámica, antes de la conquista cristiana de Sevilla en 1248, y está considerada como una de las pocas edificaciones de este tipo que se conservan en Europa. Las zawiyas eran espacios vinculados al sufismo, una corriente espiritual del islam, donde se desarrollaban actividades religiosas, de enseñanza y recogimiento.
El edificio presenta una estructura sencilla pero muy característica: planta cuadrada, muros de ladrillo y una cúpula octogonal —conocida como qubba— que lo convierte en una pieza singular dentro del patrimonio andaluz. En su interior aún se pueden identificar elementos propios de su origen islámico, como la posible orientación hacia La Meca.
De centro espiritual musulmán a capilla cristiana
Tras la conquista cristiana, el edificio no desapareció, como ocurrió con otros muchos espacios islámicos, sino que fue reutilizado. Con el paso del tiempo, especialmente a partir del siglo XVIII, quedó integrado en el entorno del cementerio de San Sebastián, donde actualmente cumple funciones como capilla.
Este cambio de uso no es excepcional en Andalucía, pero sí lo es el grado de conservación del inmueble. La zawiya de Aznalcóllar mantiene gran parte de su estructura original, lo que permite comprender cómo eran estos espacios religiosos en época andalusí.
Un monumento desconocido para el gran público
A pesar de su valor histórico y arquitectónico, la zawiya de Aznalcóllar sigue siendo un lugar poco conocido fuera del ámbito local o académico. Su ubicación dentro de un cementerio y su uso actual hacen que no forme parte de los circuitos turísticos habituales de la provincia de Sevilla.
Sin embargo, su singularidad la convierte en un ejemplo excepcional de convivencia histórica de usos y culturas. De espacio sufí a capilla cristiana, el edificio resume siglos de transformaciones religiosas y sociales en un mismo lugar, informó Sevilla Actualidad.