El 72,7% de los argentinos rechaza una eventual guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, según una encuesta nacional realizada por la consultora Zuban Córdoba y Asociados. El relevamiento, basado en 1.200 casos en todo el país, también señala que dos de cada tres encuestados consideran que la postura del presidente Javier Milei frente a ese conflicto no representa a la mayoría de la sociedad.
El estudio también detalla que solo el 13,1% se manifestó a favor de un eventual enfrentamiento, mientras que el 14,2% no tiene una posición definida. Los resultados reflejan un rechazo amplio a un escenario bélico internacional, más allá de las diferencias políticas internas que atraviesan al país.
Según los resultados del estudio, alrededor de dos tercios de los consultados muestran desacuerdo o distancia con la estrategia internacional del oficialismo, particularmente en lo referido a la alineación con Estados Unidos y otros aliados occidentales en el contexto del conflicto.
El informe también señala que más del 60% de los argentinos manifiesta una sensación de lejanía respecto de los liderazgos internacionales asociados al gobierno, lo que se traduce en una percepción de distancia frente a la política exterior que impulsa la administración libertaria.
En paralelo, los datos reflejan un clima de escepticismo hacia las decisiones diplomáticas del Ejecutivo. Un 64,6% considera que los acuerdos o alineamientos internacionales no traerán beneficios concretos para el país, sino que representan gestos políticos con escaso impacto en la vida cotidiana.
Los resultados también se inscriben en un contexto de evaluación crítica de la gestión presidencial. Distintas mediciones de opinión pública muestran niveles elevados de desaprobación y un electorado cada vez más sensible a la política exterior cuando esta se vincula con los intereses nacionales.
Para analistas políticos, el dato central del estudio es el peso de la opinión mayoritaria: más del 60% de rechazo o falta de representación frente a la postura oficial en Medio Oriente. Ese porcentaje sugiere que la política internacional del Gobierno podría convertirse en un factor relevante en el debate público y en la evaluación social de la gestión presidencial.