Las autoridades de ocupación israelíes han decidido mantener cerrado el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa e impedir el acceso de los fieles hoy para la oración del último viernes del mes bendito de Ramadán, según la Gobernación de Jerusalén.
Por decimotercer día consecutivo, la ocupación continúa cerrando Al-Aqsa, impidiendo a los fieles rezar allí, con el pretexto de preocupaciones de seguridad relacionadas con la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La Gobernación de Jerusalén advirtió sobre la peligrosa escalada de incitación liderada por organizaciones extremistas del "Monte del Templo" contra Al-Aqsa, en medio de las medidas de cierre vigentes.
Enfatizó que lo que está sucediendo no puede considerarse medidas de seguridad temporales, como afirman las autoridades de ocupación, sino que se enmarca en una agenda política e ideológica destinada a cambiar el statu quo religioso, histórico y legal actual de la mezquita.