Las autoridades de ocupación israelíes continúan cerrando el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa por sexto día consecutivo.
La Gobernación de Jerusalén informó que las fuerzas de ocupación impidieron el acceso de los fieles a la mezquita, alegando el estado de emergencia, en medio de un fuerte despliegue de fuerzas alrededor del recinto y a las puertas de la Ciudad Vieja. También impidieron el acceso de los ciudadanos a los patios de la mezquita.
Las fuerzas de ocupación cerraron la Mezquita de Al-Aqsa el sábado por la mañana, obligando a los fieles a abandonarla e impidiendo la celebración de las oraciones de la Isha y el Tarawih.
Esta medida ha provocado advertencias generalizadas de investigadores y expertos en asuntos de Jerusalén, que la consideran un intento sin precedentes de consolidar el control israelí sobre Al-Aqsa en un momento en que la atención regional e internacional está centrada en la guerra.
El cierre de la Mezquita de Al-Aqsa coincide con el anuncio del ejército israelí sobre el cierre de Cisjordania, horas después de un ataque a gran escala lanzado por Israel y Estados Unidos contra Irán.