Israel lanzó incursiones en los suburbios del sur de Beirut y en varias ciudades y pueblos del sur del Líbano. El Ministerio de Salud libanés anunció que 31 personas murieron y otras 149 resultaron heridas como resultado de las incursiones israelíes en el Líbano, que continúan desde el domingo.
Según el comunicado, 20 personas murieron y 91 resultaron heridas en los suburbios del sur de Beirut. En el sur del Líbano, 11 personas perdieron la vida y 58 resultaron heridas.
Al tercer día de la operación estadounidense-israelí contra Irán, Hezbolá anunció el lanzamiento de una salva de misiles y un enjambre de drones hacia Israel en represalia por el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en Teherán. Según informes, el ataque tuvo lugar antes de la medianoche.
En respuesta a la evolución de los hechos, el Gabinete libanés aprobó una sesión de emergencia en el Palacio Presidencial, encabezada por el presidente Joseph Aoun, con la asistencia del primer ministro Nawaf Salam y del comandante del Ejército, general Rudolph Haykal, para evaluar las repercusiones y adoptar las medidas necesarias. Por su parte, el ministro de Justicia Adel Nassar ordenó la detención de los responsables del lanzamiento de cohetes contra Israel, según informes disponibles.
Declaraciones del presidente Aoun
Antes de la sesión, el mandatario afirmó que el lanzamiento de cohetes desde territorio libanés socava todos los esfuerzos del Estado por mantener al Líbano alejado de los peligrosos enfrentamientos en la región, cuyas repercusiones ya habían sido advertidas y frente a las que se llamó a la responsabilidad nacional para priorizar los intereses del país.
En paralelo, el rector de la Universidad Libanesa, Bassam Badran, anunció el cierre de la universidad y de todas sus unidades y filiales, incluida la administración central. El Ministerio de Educación informó la suspensión de clases en todas las escuelas públicas y privadas, así como en centros de secundaria y de formación profesional y técnica, dada la situación.