La comunidad musulmana ha iniciado la construcción de una nueva mezquita en la provincia de Castellón, un proyecto que aspira a convertirse en el principal centro de culto islámico de la zona y que ya ha comenzado a tomar forma con los primeros trabajos sobre el terreno.
En concreto, las obras se están desarrollando en Vinaròs, donde los terrenos elegidos se sitúan en una ubicación estratégica, próxima a la antigua carretera N-340 y junto al almacén municipal. En los últimos días ya se han podido observar los primeros movimientos de obra, con trabajos de limpieza y desbroce del solar, así como el inicio de la cimentación mediante maquinaria pesada.
Estas actuaciones marcan el arranque formal de una intervención que se desarrollará por fases a lo largo de los próximos meses.
La elección del emplazamiento responde a varios factores. Por un lado, su buena conexión con la antigua N-340 facilitará el acceso tanto a los residentes en Vinaròs como a personas procedentes de otras localidades del Baix Maestrat. Por otro, se trata de una zona con suficiente espacio para albergar un edificio de estas características.
Aunque por el momento no han trascendido todos los detalles arquitectónicos del proyecto, se prevé que el nuevo templo cuente con una sala principal de oración, espacios diferenciados para hombres y mujeres, aulas para formación religiosa y actividades culturales, así como dependencias administrativas. La futura mezquita no solo aspira a ser un lugar de culto, sino también un punto de encuentro social y cultural para la comunidad musulmana local.
Actualmente, los fieles utilizan espacios habilitados que, con el paso del tiempo, habían quedado limitados ante el crecimiento progresivo de la comunidad, informó el periódico Mediterráneo.