La Gobernación de Jerusalén informó que las fuerzas de ocupación impidieron el acceso de miles de fieles a la Mezquita de Al-Aqsa, mientras que miles más fueron rechazados en el puesto de control de Qalandiya, al norte de la Jerusalén ocupada, y en el puesto de control 300, que separa las ciudades de Jerusalén y Belén.
A pesar de las estrictas restricciones y medidas impuestas por la ocupación israelí, cien mil fieles celebraron la oración del segundo viernes de Ramadán en la Mezquita de Al-Aqsa,
Cabe destacar que las fuerzas de ocupación han intensificado sus medidas militares en Jerusalén y sus alrededores, así como en las puertas de la Mezquita de Al-Aqsa, para impedir el acceso de los fieles. En los últimos días, también han emitido órdenes de prohibir la entrada a más de 300 jerosolimitanos a la Mezquita de Al-Aqsa durante el mes bendito.