La senadora australiana Pauline Hanson, destacada figura de derecha y líder del partido Una Nación, se vio envuelta en una polémica tras unos comentarios que cuestionaban la existencia de "buenos musulmanes".
En una entrevista con Sky News Australia, afirmó que Australia debe adoptar una postura firme contra 'el islam y la radicalización", manifestando su preocupación por el contenido del Corán.
Estas declaraciones provocaron una respuesta inmediata del Comisionado australiano para la Discriminación Racial, Giridharan Sivaraman. En un comunicado, condenó los comentarios por "estigmatizar y degradar" a un segmento de la población y pidió a la senadora que se retractara de sus declaraciones y se disculpara con los musulmanes australianos.
Ante las protestas, Pauline Hanson ofreció una disculpa condicional, afirmando que lamentaba haber ofendido a algunas personas, aunque mantuvo sus acusaciones. Esta postura solo avivó las críticas. Al ser interrogada de nuevo, persistió en cuestionar la lealtad de los musulmanes australianos, apoyándose en argumentos de seguridad controvertidos.
Estas declaraciones forman parte de una larga serie de provocaciones. La líder de extrema derecha ya ha sido condenada por discriminación racial, sancionada por el Parlamento y acusada regularmente de fomentar divisiones, especialmente contra los musulmanes.
El primer ministro Anthony Albanese reiteró que Pauline Hanson se ha distinguido durante años por una estrategia basada en la división en lugar de en soluciones concretas. En una Australia que se enorgullece de ser multicultural, estas declaraciones reavivan la preocupación por la normalización de la retórica islamófoba. Numerosas voces piden la defensa de la unidad nacional y el rechazo a las fusiones que socavan la cohesión social.