En rueda de prensa, el obispo de Málaga y Melilla, José Antonio Satué, ha admitido que "el diálogo con religiones no cristianas está poco desarrollado en la diócesis de Málaga-Melilla", aunque expresó su deseo de que "esta comunicación crezca progresivamente".
Satué ha querido dirigir un mensaje a la comunidad musulmana de Melilla ante el inminente comienzo de su mes sagrado: "Aquí tienen un hermano, un hermano en la fe, dispuesto al diálogo y a la colaboración en todo lo que sea necesario, especialmente en el apoyo a las personas más necesitadas", ha afirmado.
Preguntado por el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo y su posible impacto en la frontera de Melilla, Satué ha subrayado que "los gobiernos tienen derecho a regular los flujos migratorios, pero siempre respetando los derechos humanos".
En este sentido, ha defendido que "la tarea de la Iglesia es contrarrestar los discursos de odio y convertir parroquias y comunidades en espacios de acogida, independientemente de la religión o cultura de las personas migrantes".
El obispo ha asegurado que, durante su visita, no ha percibido actitudes de rechazo en la Iglesia melillense y valoró positivamente el trabajo que se realiza en catequesis, colegios, cofradías, liturgias y en el ámbito de la acción social, destacando "la preocupación y sensibilidad hacia las personas más vulnerables", informó Notimerica.