Desde la noche del 18 o el 19 de febrero, millones de musulmanes en todo el mundo celebrarán el periodo del Ramadán, con ayuno obligatorio desde el amanecer hasta la puesta del sol. Un ayuno que ocasionará un incremento en el diagnóstico de diabetes gestacional en mujeres embarazadas.
Una investigación retrospectiva realizada por un grupo de investigadores de Lleida, con más de 70.000 mujeres originarias de países de mayoría musulmana residentes en Catalunya muestra un incremento en la frecuencia del diagnóstico de diabetes gestacional durante el Ramadán en comparación con otros momentos del año.
El trabajo, liderado por personal investigador del Institut de recerca Biomèdica de Lleida y del hospital Arnau de Vilanova, analiza datos sanitarios recogidos en el sistema de atención primaria de Catalunya entre el 2010 y el 2019, que cifran la tasa de diagnóstico en mujeres inmigrantes de países musulmanes durante el Ramadán en un 12,8%, cuando en el resto del año es del 8,84%. En las mujeres del grupo control, no musulmanas, los investigadores no aprecian diferencias significativas entre periodos.
Según Marta Hernández, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Arnau de Vilanova, estos datos sugieren que las pruebas de diabetes gestacional en embarazadas que practican el ayuno del Ramadán “podrían requerir una consideración específica para evitar diagnósticos falsamente elevados y optimizar la atención clínica”. En este sentido, los investigadores recomiendan a los equipos diagnósticos que tengan en cuenta el contexto cultural y los patrones de ayuno a la hora de programar las pruebas diagnósticas.
La idea es eludir los falsos positivos que aparecen porque la prueba no se ha hecho en las condiciones requeridas. “Necesitas unas estabilidad de horarios de sueño, de ingestas, de tiempos de ayuno”, apunta la doctora Hernández.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, indica que el momento de realización de las pruebas, especialmente durante periodos largos de ayuno, podría influir en la medición de los niveles de glucosa y, en consecuencia, en el diagnóstico de diabetes gestacional.
El aumento de diagnósticos positivos en un 31% no implica que incremente la cifra de casos
Pero el incremento de diagnósticos no implica un aumento de casos, sino que puede reflejar “un efecto de sobrediagnóstico relacionado con cambios fisiológicos o con el momento escogido para realizar la prueba”, indican los investigadores. Así, recomiendan adelantar o retrasar el test para que no coincida con el Ramadán.
Esta recomendación todavía no figura en ninguna guía, pero desde el hospital Arnau de Vilanova ya se ha transmitido a todas las matronas del sistema de salud pública de Lleida. Y los investigadores esperan que, una vez probada la existencia de una posible tasa de falsos positivos de casi un 31%, la instrucción sea generalizada. “Es importante que esté en conocimiento de todo el personal sanitario”, afirma Marta Hernández, informó La Vanguardia.