En un comunicado en las redes sociales del partido, los socialistas han salido al paso para «cortar cualquier brote xenófobo y de odio» y desmentir la polémica.
La dirigente socialista Gemma Matos del Barrio, en declaraciones para SER Madrid Sierra, explicó ayer que «desde hace más de 20 años, el colectivo islámico dispone de un centro de encuentro cultural en régimen de alquiler» y que, «hace un par de años han adquirido un inmueble y quieren trasladar este centro a esa nueva situación».
Matos del Barrio aseguró que «el proceso me han confirmado que cumple todos los requisitos legales, administrativos y urbanísticos» y se preguntó: «¿Por qué esta alarma social sin fundamento?». En su comunicado escrito, el PSOE insistió en que no se puede denominar mezquita, sino «Centro Cultural Islámico», y que «nunca ha ocurrido hasta el día de hoy ningún conflicto» por su actividad.
La réplica socialista se produce tras la enérgica denuncia pública de Vox. El partido afirmó que el PSOE y el Grupo Independiente «llevan meses mintiendo al pueblo» y ocultando la construcción. Recordaron que hace un año su concejal y portavoz, Enrique Pérez, preguntó en Pleno por este asunto y fue acusado de mentir.
Para respaldar su versión, Vox narró un incidente ocurrido antes de un pleno extraordinario, cuando «un señor extranjero irrumpió en el salón de Plenos para pedir al alcalde en voz alta que retiraran una jardinera ya que las obras de la mezquita iban a comenzar y molestaba». Según Vox, el hombre dijo «alto y claro» en presencia de los 13 concejales la frase «para comenzar las obras de la mezquita».
Antes de la respuesta del PSOE, la propia Comunidad Islámica de Cercedilla había emitido un comunicado aclarando que la situación responde «únicamente a un cambio de ubicación del centro», que el inmueble «ha sido adquirido integramente por la propia comunidad» y que rechazan «cualquier discurso que fomente el odio entre colectivos».