Un bebé de 12 días murió en el Hospital Al Rantisi, en la Franja de Gaza, debido al frío extremo, por lo que se eleva a once el número de niños fallecidos por hipotermia durante este invierno en el enclave palestino, donde no hay refugio adecuado para cientos de miles de desplazados forzosos.
Mientras el frío y las lluvias se intensifican, los niños y las familias de Gaza se refugian en precarias estructuras, improvisadas y mal aisladas, en las que se enfrentan a fenómenos extremos con poca protección contra los elementos.
Las condiciones del invierno, combinadas con el hacinamiento extremo y la falta de saneamiento y agua, están incrementando el riesgo de brotes de enfermedades, y las infecciones respiratorias agudas están en aumento, además de registrarse un número cada vez mayor de casos graves que requieren ingreso en unidades de cuidados intensivos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sigue apoyando a los centros de salud con medicamentos y equipamientos esenciales, y, con ayuda de otras organizaciones, proporcionará mantas, gorros para recién nacidos y mantas térmicas para los gazatíes, al tiempo que sigue pidiendo que pueda entrar ayuda sin ningún tipo de traba en la Franja de Gaza.
Pese al alto el fuego que comenzó el 10 de octubre de 2025, Israel ha matado desde entonces a 492 gazatíes y ha herido a 1.356, según contabiliza el Ministerio de Sanidad del enclave palestino. EFE