Diez niños en Gaza han muerto por hipotermia desde el comienzo del invierno, informó ayer sábado el Ministerio de Salud palestino. Un bebé de tres meses murió por frío severo en el hospital Mártires de Al Aqsa en las últimas 24 horas, indicó el ministerio.
Cuando bajan las temperaturas, “el grupo más afectado son los niños”, dijo a CNN a principios de este mes el Dr. Ahmad Al Faraa, jefe del departamento de pediatría del Complejo Médico Nasser en Khan Younis.
“Su tejido graso es limitado, la superficie responsable de la pérdida de calor es mayor y sus reservas de energía son bajas. Los más frágiles entre los niños son los prematuros y los recién nacidos con bajo peso al nacer”, explicó Al Faraa.
“Cientos de miles de personas permanecen en campamentos de desplazados y expuestas a las frías y lluviosas condiciones invernales”, informó el viernes la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. Añadió que los fuertes vientos habían dañado cientos de tiendas de campaña en la última semana, informó CNN.
La crisis humanitaria en Gaza sigue siendo grave a pesar del actual alto el fuego.
“Temperaturas en picada, viento, lluvia e inundaciones. El invierno sigue agravando la miseria de la población en el asediado enclave, donde la gran mayoría permanece desplazada por la fuerza y vive en tiendas de campaña y edificios semiderruidos”, dijo Philippe Lazzarini, jefe del principal organismo de la ONU en los territorios palestinos.
La desnutrición continúa afectando a las mujeres embarazadas, señaló Al Faraa. “La mayoría de los bebés nacen con bajo peso debido a la desnutrición materna durante el embarazo, especialmente en los primeros meses, así como por la ansiedad y el estrés psicológico de las madres, la ausencia de seguimiento prenatal y la falta de vitaminas y suplementos nutricionales”.