La tan esperada segunda fase del plan de paz de Trump para Gaza parece que va a comenzar. La designación de los integrantes de la denominada Junta de Paz para Gaza no ha sorprendido a nadie si bien, como era de esperar, ha decepcionado a la mayoría.
Sus integrantes, aunque pudiera parecer que conocen el terreno, en realidad, ninguno habla árabe ni tiene un perfil cercano a los palestinos. Empezando por el secretario de Estado de EE.UU., Marco, Rubio, y continuando con Jared Kushner, yerno de Trump de origen judío; el enviado para Oriente Medio, Steve Witkoff, abogado y empresario también de origen judío; el asesor de seguridad nacional, Robert Gabriel; Marc Rowan, milmillonario y director de una firma de capital privado; Ajay Banga, de origen indio, director del Banco Mundial; para terminar con el ex primer ministro británico Tony Blair, quien llevó a participar a su país en la invasión de Irak en el 2003 y ha sido contundentemente rechazado por el ámbito árabe.
Ninguno aporta un equilibrio de posiciones para esta junta claramente favorable a Netanyahu. Cierto que el diplomático búlgaro Nikolay Mladenov tiene la confianza tanto de Israel como de los países árabes y su amplia experiencia en la zona le da bastante credibilidad, pero, tanto la gestión, como el diseño y futura implementación del Plan de Paz para Gaza sigue la política colonialista Oriente Próximo iniciada por Gran Bretaña tras el fin de la Primera Guerra Mundial y, por lo tanto, ignora las necesidades, sensibilidades y posibilidades palestinas.
A los gazatíes no les queda otra que esperar y rezar para que, por fin, se vean algunas mejoras en su nula calidad de vida. Obtener los recursos alimenticios, sanitarios y de alojamiento básicos es su objetivo vital primario dadas las pésimas condiciones en las que se encuentran.
Los palestinos aguardan a que el líder tecnócrata encargado de implementar sobre el terreno las decisiones de la Junta de Paz, el antiguo miembro de la Autoridad Palestina Ali Shaath, logre atender sus demandas aunque sea despacio y con restricciones, informó La Voz de Galicia.