El Gobierno argentino, a través de la Oficina del Presidente, formalizó este miércoles la declaración de las facciones de la "Hermandad Musulmana" de Líbano, Egipto y Jordania como organizaciones terroristas. Esta decisión implica la incorporación inmediata de estos capítulos al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
La medida fue impulsada por el Presidente Javier G. Milei y coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado. Según el comunicado oficial, la determinación se basa en informes que prueban actividades ilícitas que incluyen actos de terrorismo y llamados públicos al extremismo violento.
Fundamentos de la medida de seguridad
La integración de las secciones egipcia, libanesa y jordana de la Hermandad Musulmana en el RePET tiene como objetivo principal "fortalecer las capacidades nacionales para prevenir y sancionar el financiamiento del terrorismo". Según lo expuesto por la Oficina del Presidente, existen informes que comprueban la realización de actos violentos, proclamas públicas que incitan al extremismo y la articulación financiera con grupos ya sancionados internacionalmente. Con esta normativa, "el Estado busca restringir la movilidad y operatividad de sus integrantes en suelo argentino, alineándose con la cooperación internacional en materia de defensa."
El predidente, Javier Milei, reafirmó su postura mediante el comunicado oficial, subrayando que esta acción "sigue la línea de medidas anteriores tomadas contra grupos como Hamás y el Cártel de los Soles".
Esta decisión se enmarca en un plan de política exterior que busca ubicar a la Argentina entre las naciones “alineadas a la civilización occidental, respetuosa de los derechos individuales y sus instituciones”, destacando la determinación de enfrentar a quienes intentan vulnerar los valores democráticos, según Infobae.