En 2026, la Noche del Viaje Nocturno y la Ascensión (Isrá y Mi‘ray) se conmemorará desde el anochecer de este viernes 16 de enero hasta el amanecer del sábado 17 de enero, coincidiendo con el 27 de rayab del año 1447 H.
Cada año, millones de musulmanes en todo el mundo recuerdan uno de los episodios más significativos de la tradición islámica: el Isrá y el Mi‘ráy, el viaje nocturno y la ascensión celestial del profeta Muhammad (P y B).
Más allá de su dimensión religiosa, este acontecimiento sigue siendo objeto de análisis histórico, teológico y social.
Según las fuentes islámicas, el suceso tuvo lugar en una sola noche. El Profeta fue trasladado desde la Mezquita Sagrada de La Meca hasta la Mezquita Al-Aqsa de Jerusalén, un trayecto conocido como Isrá.
Posteriormente, desde Jerusalén, ascendió a los cielos en lo que se denomina Mi‘ráy, una experiencia espiritual única dentro del islam.
Un mensaje de consuelo y fortaleza espiritual
Los relatos describen encuentros con profetas anteriores y una cercanía especial con Dios, de la que surgió uno de los pilares fundamentales del islam: la oración obligatoria cinco veces al día.
Desde una perspectiva histórica, el Isrá y el Mi‘ráy se sitúa en un momento especialmente difícil para el profeta Muhammad, marcado por persecuciones y pérdidas personales.
Para muchos estudiosos, el episodio representa un mensaje de consuelo y fortaleza espiritual en tiempos de adversidad.
La importancia en la actualidad
En el contexto actual, el recuerdo de este acontecimiento adquiere nuevas lecturas. Líderes religiosos y analistas destacan su mensaje de esperanza, resiliencia y unidad, así como el valor simbólico de Jerusalén como lugar sagrado compartido por varias tradiciones monoteístas.
La conmemoración tiene lugar durante el mes islámico de Rayab, mediante actos religiosos, conferencias y reflexiones comunitarias.
Aunque no se celebra como una festividad oficial en todos los países, su impacto espiritual y cultural sigue siendo profundo, informó el Faro de Ceuta.