España no prohibirá la celebración pública de fiestas islámicas, como la Fiesta del Sacrificio, conocida como la fiesta del Cordero, como pedía Vox. Este martes, PSOE, Sumar y PP rechazaron en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley (PNL) presentada por el partido de Santiago Abascal para impedir estas festividades.
La iniciativa surgió tras la solicitud del Partido Andalusí, en mayo de este año, para usar la sala de despiece de la plaza de toros de Las Palomas, en Algeciras, con el fin de realizar los sacrificios correspondientes por parte de la comunidad musulmana.
"¿Qué hacemos? ¿Prohibimos también el sushi, las enchiladas o la pizza?", ha respondido el diputado del PSOE Marc Lamuà ante el discurso defendido por el parlamentario de Vox Joaquín Robles. "Soy cristiano y católico y no quiero que se persiga a nadie por su fe. ¿La Alhambra es cultura española? ¿Los musulmanes de Ceuta y Melilla son menos españoles que usted y que yo?", ha intervenido el diputado popular Eduardo Carazo.
Vox fundamentaba su propuesta en que "España es una nación forjada sobre los fundamentos de la filosofía griega, el derecho romano y la civilización cristiana" y que "determinados ritos y celebraciones importadas, como la conocida como Fiesta del cordero, resultan completamente ajenas a los usos y costumbres que han configurado nuestra identidad nacional de forma continuada".
Jorge Pueyo, del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar, acusó a Vox de ignorar "siete siglos de presencia islámica en España" que parece que "no dejaron ningún legado". "Su patria es muy pequeña, tanto que sólo cabe en sus cabezas", arremetió el diputado que acuso al partido de Abascal de "islamofobia y supremacismo nacional católico", además exhibir su "ignorancia" y "atentar contra la libertad religiosa".
Para Lamuà, la PNL "parece sacada de un manual reaccionario del siglo XIX" y supone "un ataque a la pluralidad religiosa" por parte de un partido que "confunde cultura con nostalgia". "Huele a incienso y naftalina", dijo el parlamentario, "parece un gag de Faemino y Cansado" y es "inconstitucional".
Según Carazo, el artículo 16 de la Constitución Española, es "suficiente para rechazar una propuesta" que es contraria idea de la "libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley". Precisamente esa tradición cristiana forjada en el derecho romano protege "la libertad de culto" que Vox quiere vulnerar, informó Europa Sur.