El miembro del Parlamento neerlandés y Presidente del Partido por la Libertad (PVV), Geert Wilders, que lidera las encuestas a dos semanas de las elecciones, ha anunciado que cerrará todas las escuelas islámicas y suspenderá las solicitudes de asilo durante cuatro años si es elegido presidente del Gobierno.
El dirigente soberanista asegura que el islam constituye «la mayor amenaza para la libertad en los Países Bajos» y ha incluido estas medidas en el manifiesto electoral que su formación acaba de presentar.
El documento, difundido por el propio Wilders en la red social X, plantea la clausura inmediata de colegios confesionales musulmanes, alegando que transmiten «una doctrina de odio y violencia» incompatible con los valores de la sociedad neerlandesa.
A su juicio, «los menores no deben ser educados con una ideología que no tiene lugar en este país», una afirmación que ha provocado críticas contundentes de organizaciones musulmanas y de partidos progresistas, que tildan la propuesta de «discriminatoria y en contra de los derechos básicos».
Además del cierre de centros educativos islámicos, el PVV propone una congelación total de las peticiones de refugio durante un periodo de cuatro años, el cierre de fronteras y el desmantelamiento de los centros de acogida. La formación también apuesta por terminar con la reagrupación familiar y por abandonar la Convención de Refugiados de Naciones Unidas. Wilders incluso ha prometido devolver a Siria a quienes recibieron asilo en los Países Bajos y enviar de vuelta a los hombres ucranianos a su país de origen, informó La Gaceta.