Desde 2011 Reino Unido no había vivido disturbios como los registrados los últimos días. La sociedad multirracial ha estallado y el país parece haber caído en manos de la ultraderecha. El detonante ha sido el ataque de un trastornado nacido en Gales de padres ruandeses que mató con un arma blanca a tres niñas en un centro de baile en Southport, una localidad costera cerca de Liverpool. No hay indicios de ataque terrorista y el joven no era musulmán. Estaba desequilibrado.
Los supremacistas blancos y grupos antimusulmanes difundieron que el autor era un refugiado musulmán recién llegado en patera. Hasta dieron el nombre: Ali Al Shakati. Nada que ver con el autor: Axel Rudakubana, que no es musulmán. Fue como prender una llama: se han registrado disturbios violentos en pueblos y ciudades por todo el país, incluso en Irlanda del Norte. Hay al menos 420 detenidos y una decena de policías heridos.
Los manifestantes, muchos envueltos en la bandera inglesa, intentaron prender fuego a un hotel donde se alojan solicitantes de asilo en Rotherham, al sur de Yorkshire. Antes de la muerte de las niñas, habían alentado ataques violentos pero ese suceso desencadenó una furia salvaje. Cientos de radicales, muchos procedentes de otros lugares de Inglaterra, irrumpieron en Southport en plenos funerales y marcharon amenazantes cerca de la mezquita. Más de 50 agentes resultaron heridos
El atizador-en-jefe del fuego racista es conocido como Tommy Robinson, aunque su verdadero nombre es Stephen Christopher Yaxley-Lennon, de 41 años, con más de 800.000 seguidores en la red social de Elon Musk. Ex propietario de un centro de bronceado, es fundador de la extinta Liga para la Defensa Inglesa. A principios de junio, Tommy Robinson encabezó una marcha de la extrema derecha en Londres: corearon consignas anti inmigración y se quejaron de que la policía aplicaba un doble rasero con los musulmanes. A su juicio, no se atrevía a pararles los pies.
En sus redes, Robinson ha dicho que los alborotadores tienen "preocupaciones legítimas" y ha pedido "deportaciones masivas". Acusa a la policía de estar atemorizada ante los musulmanes y denuncia que les pongan en el punto de mira. Pide la dimisión de Keir Starmer por culparle a él "y otros individuos" de la violencia, según el Independiente.
Nacido en la ciudad de Luton en 1982, de madre irlandesa y padre inglés, Robinson fue condenado a los 21 años a 12 meses de cárcel por agredir a un agente de policía fuera de servicio en una reyerta. Empezó a hacerse llamar Tommy Robinson, en homenaje a un miembro de una banda de hooligasn de Luton. Solía ocultar su identidad bajo una máscara decorada con la bandera inglesa.
Flirteó con grupos de extrema derecha como el Partido Nacional Británico y luego fundó la Liga de Defensa Inglesa en 2009 como un movimiento contra la Yihad. La islamofobia era su leit motiv. La amenaza, a juicio de Tommy Robinson, proviene de la inmigración musulmana, o de la inmigración e general. "Queremos recuperar los centros urbanos de los extremistas yihadistas que operan en las comunidades musulmanas", decía en 2009. Después del 11S, y los atentados de Londres de 2005, su mensaje no caía en el vacío.
También es un sionista acérrimo: considera que Israel marca la línea que habría de seguir contra el "terrorismo islámico".
Tommy Robinson no se considera de extrema derecha, sino contrario al Islam. "Es retrógrado y fascista", apuntaba en 2016, según recuerda un perfil publicado en Middle East Eye.
Desde 2003 ha sido condenado a penas de prisión y a trabajos en beneficio de la comunidad, entre otras cosas, por peleas futbolísticas, viajar a Estados Unidos con pasaporte ajeno, fraude hipotecario, posesión de drogas, comportamiento amenazador e incumplimiento de una orden judicial.
También ha recibido sentencias por desacato al tribunal en 2017 y 2019, en esta última fue encarcelado durante nueve meses después de filmar a personas involucradas en un juicio penal y difundir las imágenes en las redes sociales.
En 2021, perdió un juicio por difamación por sus calumnias contra un escolar sirio que fue filmado siendo agredido en la escuela.