El conocido eslogan feminista «Mi cuerpo, mi decisión» se utiliza para subrayar que las mujeres deberían tener autonomía en las decisiones relativas a su propio cuerpo, incluida la forma en que eligen vestirse. Pero ¿cómo se aplica este principio a las mujeres que desean llevar el hiyab, pero a quienes se les impide hacerlo?
El conocido eslogan feminista «Mi cuerpo, mi decisión» se utiliza para subrayar que las mujeres deberían tener autonomía en las decisiones relativas a su propio cuerpo, incluida la forma en que eligen vestirse. Pero ¿cómo se aplica este principio a las mujeres que desean llevar el hiyab, pero a quienes se les impide hacerlo?