Con el inicio del Ramadán, millones de musulmanes dejan de lado las distracciones y se dedican a uno de los rituales más sagrados del islam: el ayuno desde el amanecer hasta el anochecer. Pero en 2026, la disciplina espiritual no significa desconectarse de la tecnología.
Con el inicio del Ramadán, millones de musulmanes dejan de lado las distracciones y se dedican a uno de los rituales más sagrados del islam: el ayuno desde el amanecer hasta el anochecer. Pero en 2026, la disciplina espiritual no significa desconectarse de la tecnología.