Algunos observadores sostuvieron que las declaraciones de Clinton no eran más que una pose política y propaganda partidista calculada, enmarcadas en la rivalidad existente entre las fuerzas políticas estadounidenses.
Algunos observadores sostuvieron que las declaraciones de Clinton no eran más que una pose política y propaganda partidista calculada, enmarcadas en la rivalidad existente entre las fuerzas políticas estadounidenses.