El Ministerio de Asuntos Religiosos condenó, en un comunicado, el cierre de la mezquita y la expulsión de su personal, considerándolo una violación de la santidad de los lugares sagrados islámicos y de la libertad de culto garantizada por las convenciones y leyes internacionales.
El Ministerio de Asuntos Religiosos condenó, en un comunicado, el cierre de la mezquita y la expulsión de su personal, considerándolo una violación de la santidad de los lugares sagrados islámicos y de la libertad de culto garantizada por las convenciones y leyes internacionales.