A sus 33 años, con una carrera que incluye títulos argentinos en las categorías pluma y gallo, el luchador decidió hacer público su conversión al Islam, una elección que transformó su presente deportivo y su visión del mundo.
A sus 33 años, con una carrera que incluye títulos argentinos en las categorías pluma y gallo, el luchador decidió hacer público su conversión al Islam, una elección que transformó su presente deportivo y su visión del mundo.