Ahed, una chica con un espíritu inquebrantable

26.10.2020

ImprimirEnviar por e-mail

Ahed, una chica con un espíritu inquebrantable
Fuente: El Diario

AIN.- Ahed Hamdan, tiene 10 años, vive en Gaza y es una de las 16.000 personas que viven sin alguno de sus miembros en el enclave. Los menores de 11 años de Gaza conviven graves consecuencias físicas y psicológicas derivadas de los 3 brutales conflictos armados que han vivido en los últimos años.

Con una pierna y dos muletas, Ahed Hamdan juega al fútbol con otras 25 niñas y niños amputados. Ahed avanza feliz hacia la portería y patea el balón para anotar. Corriendo celebra el gol con el resto del equipo en el enorme patio de recreo verde.

Ahed, que tiene 10 años y vive en el campamento de refugiados de Bureij, en medio de la franja de Gaza, sueña con ser fisioterapeuta de mayor. Su personalidad y su amplia sonrisa atrae sin esfuerzo la atención de las personas que la rodean: "Me encanta jugar al fútbol, nadar y dar masajes a la gente".

Décadas de conflicto han dejado a su paso profundas cicatrices, físicas y psicológicas, en la población, y sobre todo en los niños y niñas. Los menores de 11 años han vivido ya 3 brutales conflictos armados: la operación Plomo Fundido en 2008, la operación Pilar Defensivo en 2012 y la operación Margen Protector en 2014. Como consecuencia, miles de personas viven sin alguno de sus miembros en la franja de Gaza. Ellos y sus familias rara vez encuentran centros donde se realicen actividades especializadas y adaptadas.

Ahed estudia en la escuela Bureij de la Agencia de Naciones Unidas para las personas refugiadas de Palestina, UNRWA, donde se le trata igual que al resto de sus compañeros y compañeras. Sus maestros, maestras y amistades la respetan porque, independientemente de su discapacidad, es una joven inteligente y trabajadora que siempre obtiene las calificaciones más altas en sus clases.

Junto con la escuela, el deporte también ha sido un apoyo fundamental. En 2018, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Asociación Palestina de Fútbol para Amputados (PAFA) lanzaron un programa de entrenamiento de fútbol para menores amputados. Ahed y otros 25 niños en estas circunstancias encontraron un lugar para entrenar como el resto de su edad. El programa invierte esfuerzos en los jóvenes amputados con el objetivo de formar un equipo que represente a Palestina en los futuros Juegos Paralímpicos.

Acompañada por su madre, Lina, y su hermano menor, Omar, Ahed encuentra el coraje en la familia, la escuela y la comunidad que le rodea para seguir con sus entrenamientos. “Mamá, papá y los maestros me motivan a venir a jugar al fútbol. Gracias a ellos, nunca sentí la discapacidad". Recientemente, Ahed y su madre Lina, regresaron de un viaje a Estados Unidos donde una prótesis cambió sus vidas: "Lo primero que hago por la mañana es colocarme mi pierna artificial. Ahora puedo correr tras Omar cuando coge mis pinturas sin pedir permiso", comenta Ahed animada.

La pequeña nació con una pierna y su madre atribuye la causa a la inhalación de una gran cantidad de gas fósforo mientras estaba embarazada de ella durante la “Primera Guerra de Gaza”, como la llaman los habitantes del enclave. La ofensiva que se conoce formalmente como Operación Plomo Fundido se cobró la vida de más de 1.400 palestinos y palestinas, la mayoría civiles y 4 israelíes. La fuerza aérea israelí utilizó armas prohibidas internacionalmente como las bombas de fósforo blanco en una ofensiva militar desde aire, tierra y mar que comenzó a finales de 2008. Una de estas peligrosas bombas cayó sobre una escuela de UNRWA en el campamento de refugiados de Jabalia, donde se refugiaban más de 600 personas. El almacén de ayuda humanitaria de UNRWA también fue atacado.

Los niños y niñas amputados forman parte de las 16.000 personas que conviven sin alguno de sus miembros en la franja de Gaza. Muchos de ellos nacieron así, pero algunos sufrieron accidentes o ataques aéreos que los llevaron a perder las piernas o las manos. Actualmente, el número de personas amputadas en Gaza debido a la violencia sigue creciendo. 170 personas de Palestina han resultado amputadas en los últimos dos años por los disparos recibidos durante las manifestaciones conocidas como la Gran Marcha del Retorno; y entre 1.200 y 1.700 resultaron heridas de bala.